TEGUCIGALPA.- Al narcotraficante hondureño, Orlando Pinto, capturado recientemente en Guatemala, ya le fueron asegurados un total de 140 bienes, de los cuales solamente 10 estaban a su nombre y el resto bajo el de testaferros, que es el modus operandi de los capos del crimen organizado.
Es inevitable comparar el devenir de las autoridades hondureñas con el que han tenido con la captura del hermano del presidente, Tony Hernández.
Según el Ministerio Público, a Tony Hernández se le incautaron solamente: 1 casa ubicada en la residencial Palmeras de San Ignacio, en Tegucigalpa; 4 vehículos y 5 cuentas bancarias.
En comparación, a Orlando Pinto se le incautaron ya 77 vehículos, dos sociedades mercantiles, 63 bienes inmuebles y 24 cuentas bancarias.
A Pinto también se le aseguraron un Centro Médico, una Hacienda y un rancho, además de más de 5 millones de lempiras que fueron encontradas en cuentas bancarias relacionadas a él.
La diferencia entre el proceder de las autoridades hondureñas en este caso y el del hermano del presidente, es que si fueron tras las propiedades y el dinero que Pinto fue poniendo a nombre de testaferros- típica jugada de los narcotraficantes para intentar no levantar sospechas sobre sus repentinas y exuberantes riquezas.





