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Economistas se pronuncian en contra de nombramiento de la hija de Oliva

TEGUCIGALPA.- El viernes pasado se juramentó a Rina María Oliva Brizzio como la nueva directora del Banco Central de Honduras. Un importante cargo con un jugoso sueldo de más de 200,000 lempiras al mes, usualmente otorgado a gente ya mayor con una vasta experiencia en la carrera de economía.

Pero esta vez el gobierno del presidente Juan Orlando Hernández ha optado por dárselo a una joven hondureña. Hasta ahí todo bien, el problema es que se trata de la hija del presidente del Congreso Nacional, el también nacionalista y buen amigo de Hernández, Mauricio Oliva.

Lo que es peor: Rina Oliva ni siquiera es economista. Es abogada y notaria.

En ese sentido, el Colegio de Economistas, capítulo de San Pedro Sula, ha emitido un comunicado denunciando la injusta contratación.

«El Banco Central debe tener independencia y autonomía para cumplir sus funciones ajeno a cualquier tipo de injerencia política», se lee en un punto del comunicado.

«La ley del Banco Central de Honduras establece los requisitos que deben poseer sus directores, los cuales deben ser cubiertos en su totalidad», expresan en otro.

Finalmente, argumentan que -debido a la situación de pobreza en el país- se debe contratar a personal con la mayor capacidad y experiencia para tomar las decisiones que más favorezcan al pueblo hondureño.