Noticia internacional Sucesos Tendencias

CIUDAD DE NUEVA YORK, delincuentes y vándalos te están destrozando. ¡Actúa deprisa!”.

NUEVA YORK (AP) — Las protestas del martes fueron en gran parte pacíficas y las calles de Estados Unidos tuvieron su jornada más tranquila en varios días, desde que la muerte de George Floyd desencadenó marchas que en ocasiones derivaron en violencia y destrucción, además de demandas de que que se detenga la violencia policial y la injusticia contra los afroestadounidenses.

Durante la noche se registraron robos aislados en la Ciudad de Nueva York, y para el miércoles de madrugada se habían registrado más de 9.000 detenciones en todo el país desde el inicio de las protestas tras la muerte de Floyd, el 25 de mayo en Minneapolis. Pero fue una noche considerablemente más tranquila que las anteriores, que en algunas ciudades incluyeron incendios y disparos.

Muchas ciudades habían reforzado sus toques de queda, y las autoridades en Nueva York y Washington ordenaron a la gente que despejara las calles cuando aún era de día.

La multitud siguió en el sitio después de que entró en vigor el toque de queda de la ciudad a las 19:00, desafiando las advertencias de que la respuesta de las fuerzas del orden público podría ser incluso más enérgica. Pero la multitud reunida el martes se mostró pacífica e incluso educada. En un momento, dado la muchedumbre comenzó a abuchear cuando un manifestante se subió a un poste de luz y quitó un letrero de la calle. Comenzaron a corear: “¡Protesta pacífica!”.

Trump, por su parte, redobló sus peticiones de mano dura del lunes, cuando amenazó con enviar al Ejército para restaurar el orden si los gobernadores no lo hacían.

Miles de personas seguían en las calles de la ciudad de Nueva York el martes por la noche, ignorando el toque de queda de las 20:00, aunque para las primeras horas del miércoles, en la mayoría de las calles sólo se veía a policía patrullando. Midtown Manhattan quedó salpicado de escaparates rotos tras las protestas del lunes.

También hubo protestas en otros puntos del país, como Los Ángeles, Miami, St. Paul, Minnesota, Columbia, Carolina del Sur y Houston, donde el jefe de policía habló con manifestantes pacíficos y prometió reformas.

Más de 20.000 Guardias Nacionales han sido convocados en 29 estados para combatir la violencia. Nueva York no es uno de ellos, y el alcalde, Bill de Blasio, ha dicho que no quiere al contingente. El gobernador, Andrew Cuomo, describió el martes lo sucedido en la ciudad como “una desgracia”.

Un alto cargo de la Casa Blanca, en declaraciones bajo condición de anonimato, dijo que el presidente no tenía prisa por enviar al Ejército y que su objetivo era presionar a los gobernadores para que desplegaran a más miembros de la Guardia Nacional.

Ese empleo del Ejército sería una llamativa intervención federal poco habitual en la historia moderna de Estados Unidos.