¿Una broma?

Acto seguido se acercó el imputado y le dijo que era una broma lo que desató la indignación de la joven que respondió: «no es broma, ya déjeme en paz«. El encausado con una sonrisa burlona y morbosa le volvió a decir que era una broma.

Fue así que unas estudiantes se acercaron a la ofendida y la apartaron del agresor, luego se informó a la Policía Nacional de lo sucedido quienes se presentaron al lugar de los hechos a detener al imputado.

Al día siguiente la Fiscalía de turno presentó el requerimiento fiscal por violencia contra la mujer y en la audiencia inicial se le dictó auto de formal procesamiento con medidas distintas a la prisión preventiva.