Las declaraciones de la Laura Dogu, embajadora de Estados Unidos en Honduras, sobre
la “preocupación” de ese país respecto a Honduras, surtieron efecto en múltiples sectores de la vida nacional.
Es el caso de Julieta Castellanos, socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la más importante del país, quien opinó en las últimas horas sobre la supuesta injerencia que subraya el Gobierno de Honduras, que preside Xiomara Castro, a través de varios emisores, como ministros y asesores.
La lectura de Castellanos comienza señalando que “pareciera que hay un interés de provocar un distanciamiento en lugar de atender la agenda bilateral”, en alusión a la tensión diplomática entre ambos países, atizada por Eduardo Enrique Reina, canciller hondureño, tras responder a los criterios de Dogu, hace un par de días.
El gobierno consideró que las palabras de Dogu, en las que traslada “la preocupación” de Estados Unidos por el “manejo de la inversión extranjera”, representan injerencia.
Castellanos, por su parte, dice que la soberanía “no implica que puedan hacer comentarios de la política de un Gobierno, como lo ha hecho la embajadora estadounidense acerca del Estado de derecho, la seguridad jurídica y el respeto a la propiedad privada”.
“Quiero señalar un hecho más, cuando el expresidente Manuel Zelaya fue expulsado del país (golpe de Estado en 2009) y regresa a la embajada de Brasil, ¿puede hablarse de eso como una injerencia de Brasil de haber tenido por unos meses al expresidente?, o ¿cuando se firmó el Acuerdo de Cartagena (para solucionar la crisis política) , puede hablarse de injerencia de los gobiernos extranjeros en los problemas de Honduras?”, recordó Castellanos.
Gobierno de izquierda
“Hay gente de izquierda que miró en este gobierno una oportunidad, pero la familia presidencial es de las oligarquías de Olancho cuando se les conoció de militancia de izquierda, y en realidad lo que hubo fue un oportunismo con un discurso de izquierda pero son grupos oligarcas de poder”, dijo





