La crisis energética en Honduras ha alcanzado un punto crítico, según expertos de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), quienes advierten sobre las consecuencias económicas y sociales de los recurrentes apagones.
Kevin Rodríguez, analista de temas energéticos de la ASJ, reveló que las pérdidas económicas derivadas de las interrupciones en el suministro eléctrico superan los 20 millones de lempiras diarios. «Cada corte o interrupción en la energía eléctrica se traduce en una pérdida considerable para el país, afectando no solo a las empresas, sino también al bienestar de la población en general», enfatizó Rodríguez.
Causas profundas de la crisis: Decisiones del pasado
Rodríguez señaló que la crisis actual es consecuencia de decisiones pasadas y la falta de procesos adecuados de licitación en el sector energético. «La cancelación del proceso para contratar 450 megavatios en 2022 ha sido una de las principales razones de los apagones que hemos visto en 2023 y 2024», criticó el analista, poniendo el foco en la falta de previsión y planificación de las autoridades correspondientes.
Impacto en regiones vulnerables: Atlántida y más allá
La situación es particularmente grave en el departamento de Atlántida, donde las interrupciones en el suministro eléctrico se han convertido en una constante, afectando tanto a los hogares como a las empresas locales. «El impacto en Atlántida es un reflejo de lo que podría extenderse a otras regiones si no se toman medidas correctivas urgentes», advirtió Rodríguez.
Respuestas gubernamentales insuficientes: Nuevas licitaciones bajo escrutinio
Ante la magnitud de la crisis, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) han respondido con la convocatoria de nuevas licitaciones. Sin embargo, Rodríguez expresó dudas sobre la eficacia de estas medidas. «El lanzamiento de un nuevo proceso de licitación, por sí solo, no garantiza que se resuelvan los problemas eléctricos ni que se reduzcan los costos de la energía», subrayó. Según el experto, es crucial que estos procesos sean transparentes y competitivos para evitar un agravamiento de la situación.
Frustración ciudadana en aumento: Urgen medidas concretas
La creciente frustración entre la población hondureña es palpable, especialmente en áreas severamente afectadas como Colón, Atlántida y Siguatepeque. Los residentes de estas regiones han comenzado a manifestar su descontento ante la falta de soluciones efectivas por parte de las autoridades. «No podemos seguir generando falsas expectativas. El pueblo hondureño necesita soluciones concretas y procesos de licitación que respondan a las necesidades reales del país», concluyó Rodríguez, haciendo un llamado a las autoridades para que actúen con urgencia.
La crisis energética en Honduras no muestra señales de mejora inmediata, y las pérdidas económicas continúan acumulándose mientras la población espera respuestas.





