27.08.2024
TEGUCIGALPA, HONDURAS.- A medida que se acerca la fecha límite para la convocatoria a elecciones primarias, el Congreso Nacional de Honduras se encuentra sumido en una profunda crisis política, con el partido oficialista Libertad y Refundación (Libre) en el centro de las críticas por su papel en el estancamiento de la aprobación del presupuesto electoral. Este bloqueo legislativo ha generado un fuerte rechazo por parte de la oposición, que acusa a Libre de intentar manipular el proceso electoral al retrasar el debate y la aprobación del artículo 3 del dictamen.
La controversia surge de la inclusión de disposiciones en el artículo 3 que, según los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y los diputados opositores, socavan la autonomía del ente electoral garantizada por la Constitución y las leyes. Este artículo propone la implementación de un sistema de validación biométrica, ya sea por huella dactilar o identificación facial, para todas las Juntas Receptoras de Votos, así como la transmisión electrónica de los resultados preliminares.
Sesión Legislativa en Suspenso
El pasado jueves, la sesión legislativa fue abruptamente suspendida después de que los diputados solo lograran aprobar los dos primeros artículos del presupuesto especial para las elecciones de 2025. La directiva del Congreso decidió suspender la sesión debido a la falta de consenso en torno al controvertido artículo 3, sin especificar cuándo se retomará el debate. La ausencia de un acuerdo ha generado incertidumbre y preocupación tanto en la clase política como en la ciudadanía, que observa con creciente desconfianza el desarrollo de los acontecimientos.
Acusaciones Cruzadas
La oposición ha sido enfática en su condena a las maniobras de Libre, señalando que el retraso en la aprobación del presupuesto no tiene otro fin que favorecer al partido en el poder. “No le mintamos al pueblo hondureño diciendo que lo que se quiere es transparencia, cuando lo único que buscan es alargar el tiempo. Cada vez que Libre busca sorprendernos, se para el Congreso y se detienen las actividades legislativas”, denunció el diputado liberal Jhosy Toscano, dejando en claro su frustración por lo que considera un intento deliberado de manipulación política.
Por su parte, el diputado nacionalista Antonio Rivera Callejas advirtió que el verdadero objetivo de Libre es la imposición de actas digitales en lugar de escaneadas para los comicios internos. Según Rivera, esta medida abriría la puerta a posibles manipulaciones electrónicas de los resultados, lo que comprometería la transparencia y legitimidad del proceso electoral.
Resistencia a la Tecnología Electoral
En un tono similar, la diputada Maribel Espinoza expresó su rechazo a la implementación de actas electrónicas y voto virtual, argumentando que estas tecnologías no son viables ni seguras en el contexto actual de Honduras. La resistencia a estas innovaciones tecnológicas refleja un profundo escepticismo hacia las capacidades del país para garantizar un proceso electoral libre de irregularidades y fraudes.
El Debate Técnico
El artículo 3 del dictamen, que ha provocado la parálisis legislativa, contempla la implementación de sistemas avanzados de validación y transmisión de resultados. Este incluye la validación biométrica y la transmisión de resultados electorales preliminares (TREP) mediante imágenes escaneadas de las actas de cierre y los datos correspondientes. Sin embargo, la oposición argumenta que solo el CNE tiene la facultad de decidir qué sistemas se utilizarán, y no el Congreso Nacional, lo que ha exacerbado las tensiones entre las distintas fuerzas políticas.





