San Pedro Sula, 2 de septiembre de 2024 – En un vibrante encuentro disputado en el renovado estadio Morazán, Real España reafirmó su dominio en el torneo Apertura al derrotar 2-0 al Olimpia, manteniendo así su posición de líder absoluto. Este triunfo, que cerró la sexta fecha del torneo, no solo consolidó a los aurinegros en la cima de la tabla con 15 puntos, sino que también dejó al Olimpia en una situación crítica, ocupando el octavo puesto con solo seis puntos.
La jornada fue especial para los sampedranos, ya que además de celebrar la victoria, festejaron la reapertura de su estadio, que estuvo cerrado por más de un año y medio debido a extensas obras de remodelación. La nueva cancha híbrida del Morazán fue testigo de una noche inolvidable para la afición local, que llenó las gradas con un ambiente festivo desde el inicio hasta el pitido final.
El partido, tal como se esperaba, fue disputado intensamente. El Olimpia, dirigido por Pedro Troglio, dominó la posesión en el primer tiempo, pero fue Real España quien mostró mayor peligro en sus avances. Las primeras señales de peligro vinieron de los «leones» con una doble oportunidad de Jorge Benguché y Edwin Rodríguez, que fueron contenidas magistralmente por Luis «Buba» López y su defensa.
Sin embargo, sería Real España quien abriría el marcador. Al minuto 28, Bryan Moya aprovechó un error de Julián Martínez para marcar el 1-0, elevando el balón sobre el portero Edrick Menjívar y desatando la euforia en el estadio. Olimpia intentó reaccionar, con Rodríguez y Carlos Sánchez probando suerte desde tiros libres, pero «Buba» López se mostró infranqueable bajo los tres palos.
El segundo tiempo mantuvo la misma tónica: Olimpia controlando el balón, pero sin la claridad necesaria para superar la bien plantada defensa de Real España. Los locales, por su parte, esperaron su momento para golpear nuevamente, apostando a la velocidad de sus carrileros para sentenciar el partido.
La sentencia llegó en el minuto 86, cuando el joven Dixon Ramírez, quien había ingresado poco antes, protagonizó una gran jugada individual. Corriendo desde la mitad del campo, Ramírez dejó atrás a varios defensores antes de rematar con potencia y precisión, superando a Menjívar y poniendo el definitivo 2-0 en el marcador.
Con este resultado, Real España no solo se consolida como el gran favorito del torneo, sino que también envía un claro mensaje al resto de los equipos. Por su parte, Olimpia tendrá que trabajar duro para revertir su situación, ya que un equipo acostumbrado a pelear por los primeros puestos ahora se encuentra en una posición inesperada, luchando por salir de la parte baja de la tabla.





