Tegucigalpa, 11 de julio de 2025.
El ambiente político hondureño se ha vuelto a caldear tras las declaraciones del dirigente nacionalista David Chávez, quien lanzó fuertes críticas contra el excandidato presidencial del Partido Nacional, Nasry «Tito» Asfura, a quien señaló como el principal responsable del debilitamiento institucional del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de la designación de los actuales consejeros suplentes.
Durante una conferencia ofrecida este jueves, Chávez afirmó sin titubeos que “el responsable directo de los consejeros suplentes en el CNE es Nasry Asfura”. Según el líder político, Asfura habría sido el artífice de un acuerdo político con el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, que terminó por comprometer la independencia y solidez del ente electoral.
“Fue él quien pactó con Luis Redondo y entregó el futuro electoral del país. Obligó a la bancada nacionalista a votar bajo amenaza, diciéndoles que lo responsabilizaran a él directamente”, manifestó Chávez con evidente molestia.
El dirigente explicó que, bajo la presión de dicho acuerdo, los diputados del Partido Nacional se vieron forzados a votar por una fórmula que incluía a consejeros suplentes considerados afines al oficialismo, debilitando así el equilibrio que debería prevalecer en el máximo organismo electoral del país.
Consecuencias políticas
Chávez fue enfático al señalar que las decisiones tomadas por Asfura no solo afectaron al Partido Nacional, sino a todo el proceso democrático hondureño. “Hoy, la democracia paga las consecuencias de su decisión”, dijo, en alusión a la actual crisis que enfrenta el CNE, la falta de consensos internos y los cuestionamientos sobre la imparcialidad de los suplentes.
Estas declaraciones se producen en un contexto de crecientes tensiones políticas en vísperas del proceso electoral de noviembre, en el que la credibilidad del CNE será clave para garantizar elecciones limpias y transparentes.
Llamado a la revisión del proceso electoral
David Chávez finalizó su intervención haciendo un llamado a revisar el funcionamiento del CNE y a recuperar la independencia de sus órganos internos. Según él, permitir que se mantenga un ente electoral bajo sospecha de manipulación pondría en riesgo la transparencia de los próximos comicios.
“El pueblo hondureño merece elecciones limpias, sin injerencias de pactos oscuros ni cuotas de poder negociadas. Necesitamos restaurar la confianza”, concluyó.
Las declaraciones del dirigente han encendido nuevamente el debate en torno al papel de los consejeros suplentes y los criterios bajo los cuales fueron designados, reavivando una polémica que podría escalar en los próximos días conforme se acerque la fecha del proceso electoral.





