31 de julio de 2025 – Tegucigalpa, Honduras
El expresidente de Honduras, Porfirio «Pepe» Lobo Sosa, ha elevado el tono del discurso político al arremeter duramente contra el oficialismo del partido Libertad y Refundación (Libre), cuestionando la movilización de miles de colectivos y acusando al gobierno de generar incertidumbre en el proceso electoral.
En declaraciones ofrecidas recientemente, Lobo criticó la postura del partido gobernante, que anunció la organización de más de 30,000 colectivos a nivel nacional con el supuesto objetivo de “defender la democracia” ante lo que consideran una amenaza de fraude en los comicios generales del próximo noviembre.
Para el exmandatario, esta movilización no es más que una estrategia desesperada de Libre ante la pérdida de apoyo popular. “Siempre el afán de quedarse y de perturbar las elecciones. Ellos saben que no ganan”, expresó de manera tajante.
A su juicio, la dirigencia de Libre está sembrando dudas en la ciudadanía con el objetivo de justificar posibles maniobras para mantenerse en el poder, pese a las tendencias adversas.
“El problema no es que anuncien 30 mil colectivos; el problema es que están tratando de instalar la narrativa del caos, la idea de que si pierden es porque les hicieron fraude. Es lo mismo que han hecho antes, pero ahora el pueblo ya no les cree”, afirmó Lobo.
Aseguró que dentro del propio partido oficialista hay descontento y fracturas internas, lo que dificultaría cualquier esfuerzo masivo de organización genuina.
Advertencia velada o estrategia de intimidación
Para sectores opositores, el anuncio de Libre no es solo una declaración política, sino una advertencia velada que busca sembrar temor entre votantes y actores electorales. Desde el Congreso, algunas voces también han señalado la necesidad de que el Tribunal Supremo Electoral y organismos internacionales vigilen de cerca este tipo de acciones que podrían empañar el proceso democrático.
Por su parte, Lobo instó a las fuerzas políticas, sociedad civil y ciudadanía en general a no dejarse intimidar y participar activamente en el proceso electoral. Según él, el verdadero poder está en el voto y no en las amenazas de movilización.
“El pueblo está cansado, quiere un cambio. Nadie va a aceptar que les impongan miedo. La historia ha demostrado que cuando un gobierno pierde el respaldo popular, ni todos los colectivos juntos pueden sostenerlo”, concluyó.





