TEGUCIGALPA (Claudia Mendoza) .- Seis bancos en los que se depositaban y sacaban los fondos que se trasegaban a través de las fundaciones Dibattista y Todos Somos Honduras; agencias de viajes, de renta de vehículos, empresas tecnológicas para impresión de material y una cantidad extraordinaria de cheques emitidos a personas particulares y diputados (sobre todo del partido Nacional), fueron el armazón perfecto para financiar la campaña política de Juan Orlando Hernández en el año 2013.
Una vez que Fernando Suárez, apoderado legal de las fundaciones Dibattista y Todos Somos Honduras, decide entregarse a la justicia hondureña y hablar, el panorama fue quedando más claro: Honduras es una cleptocracia. Por primera vez en la historia del país se conoce con lujo de detalles cómo funcionan las redes de corrupción y tal como ese concepto lo indica, “hay un establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, el funcionamiento de la ley, todo el sistema político y económico”.
Recapitulando los hechos de forma breve, el caso “la caja de pandora” es un robo millonario que se realizó a través de 7 convenios y un addendum entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y las fundaciones Dibattistas y Todos Somos Honduras, entre los años 2005 y 2013. Con ellos se aseguró el robo de 282 millones de lempiras que equivalen a unos 12 millones de dólares. El falaz argumento fue la firma de los convenios para la capacitación a jóvenes de zonas rurales, la ejecución de proyectos agropecuarios, agroindustriales y hortícolas para madres jóvenes, entre otros.
Como ya se dijo en las entregas 1 y 2, “la caja de pandora” fue el caño para un robo en el que participaron funcionarios públicos de alto, mediano y bajo nivel; diputados y personas particulares. Pero más allá del beneficio personal de esta estirpe, el saqueo se utilizó para contribuir a hacer realidad un rumor que es de conocimiento público: el financiamiento de la campaña del entonces presidente del Congreso Nacional y quien en enero del 2014 se coronó como presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández Alvarado.
Echemos un vistazo a los documentos y datos en poder del Ministerio Público de Honduras, los que al igual que las declaraciones de Fernando Suárez, a través de su apoderado legal Omar Menjívar, sustentan este extremo.
Suarez repartió 7 millones de lempiras entre activistas “cachurecos”
Fernando Suárez no quiere estar solo en prisión, tampoco quiere que se vincule a sus padres en delitos que sostiene, no cometieron. Por eso autorizó a Menjivar, su apoderado legal, a dar detalles de cómo se repartía dinero a los seguidores y activistas del partido nacional, a quienes en el argot popular de Honduras se les llama “cachurecos”.
El 28 de diciembre del 2010, Suárez terminó con dolor en el túnel carpiano, ya que luego de hacer un retiro por 7 millones de lempiras, tenía orden estricta de repartirlos entre activistas del partido Nacional.
“A me pareció terriblemente reprochable”, sostiene Menjívar, mientras agrega, “dice Fernando que ese día le tocó firmar, no sé cuántas libretas de cheques completas. Estuvo con dolor en la muñeca de su mano derecha por firmar tantos cheques. Fondos del Congreso Nacional que habían sido sacados y depositados en la cuenta de la Fundación Dibattista o Todos somos Honduras, no precisó cuál, para entregárselos a activistas del partido nacional. Se entregaron cheques de 3 mil 500 lempiras a cada activista”, rememora.
Fue un acto de agradecimiento, un bono navideño para los seguidores del partido, por eso Suárez tuvo que firmar un estimado de 2 mil cheques en “una sola sentada”, pues él era la firma autorizada para sustraer dinero de las fundaciones.
Las acciones eran decisión del partido, dice Menjívar: “y en la cabeza de esa organización estaba el Presidente de la República, el Presidente del Congreso y la cúpula del Comité Central del Partido Nacional. La estrategia era continuar en el poder y en esa estrategia querían que Juan Orlando Hernández fuera el que sustituyera al presidente Lobo y fue escogido y bendecido desde el principio. Por eso comienzan a financiar una campaña interna del partido nacional”. Se trataba de mantener la lealtad de quienes forman las “filas del partido nacional”.
JOH y el Movimiento Azules Unidos
En el mes de julio del año 2012, “Azules Unidos” se convirtió en el segundo movimiento interno nacionalista en presentar sus planillas a candidatos de elección popular para los comicios primarios que se desarrollaron en noviembre de ese mismo año. El movimiento lo lideraba Juan Orlando Hernández, quien posteriormente ganaría el título de candidato oficial del Partido Nacional para presentarse en las elecciones generales de noviembre del 2013.

Ese movimiento político, de acuerdo con Suárez, fue uno de los principales beneficiarios del dinero que salía y entraba a las fundaciones Dibattista y Todos Somos Honduras. De hecho, el requerimiento del Ministerio Público de Honduras sobre el caso Pandora, establece que el 17 de mayo del año 2013, se transfirieron de la cuenta número 1171165534 del Banco Davivienda, 40 millones de lempiras a la cuenta 1171174142 del mismo banco. Ambas cuentas estaban a nombre de la fundación Dibattista. Pero más se tardaron en depositar el dinero que en sacarlo a través de los siguientes movimientos: catorce (14) transacciones para sacar dinero en efectivo se realizaron con libreta en ventanilla, por Suárez. Todas sumaron 16 millones 496 mil 249. 05 lempiras. Además de esas, se realizaron 3 que sumaron 23 millones 664 mil 486. 18.
Una de esas tres transacciones se realizó el 30 de mayo del año 2013, por un monto de 9 millones 931 mil 231,49, con el cual Fernando compró dos cheques de caja; lo demás se lo llevó en efectivo. Uno de esos cheques es el número 398686, por la cantidad de 6 millones 231 mil 231. 49 a favor de Creativa Asociados S. de R.L., empresa a la que “se le pagó publicidad en los medios de comunicación, para la campaña que realizaba el candidato a la presidencia Juan Orlando Hernández”, dice de forma literal el Ministerio Público en su requerimiento.
El segundo cheque de caja número 398687, se emitió por 2 millones 500 mil a favor de Aviation Partners S. de R.L., empresa que se dedica al alquiler de aeronaves. Sin embargo, hasta el momento, por ninguna vía, se ha podido justificar el por qué recibió esa millonaria cantidad de dinero.
CONTINUARÁ…





