ESTADOS UNIDOS.- En un par de días quedará sellado el destino para casi 45,000 hondureños cuando se decida si el TPS es ampliado o no para nuestros compatriotas. Algunos congresistas estadounidenses han mostrado su apoyo a los inmigrantes catrachos y han solicitado al presidente Donald Trump que considere ampliarlo pues la mayoría de estos hondureños no están listos para retornar al país.
“Poner fin al TPS para los hondureños obligaría a más de 86,031 personas a regresar a un país con graves problemas de seguridad. También nos preocupa que el Gobierno hondureño carece de la capacidad para facilitar su regreso, lo que dificultaría asegurar su protección”, se lee en la carta enviada por un grupo de congresistas a la secretaria de Seguridad, Kirstjen Michele Nielsen.
La preocupación no se centra solo en que los hondureños regresen, sino en la nueva parentela que han procreado en el país del norte.
“Estamos extremadamente preocupados por los más de 53,500 hijos nacidos en Estados Unidos que tendrían que acompañar a sus padres de TPS y serían vulnerables al reclutamiento de pandillas en Honduras”, indicaron.
“La decisión de terminar con la designación de TPS para Honduras amenazaría la misma estabilidad que buscamos lograr en Centroamérica y socavaría nuestros objetivos de política exterior allí”, añadieron.





