Junto a la estatua del Cristo, desfilan por el escenario músicos, predicadores y portavoces de los llamados comités cívicos. Se trata de las organizaciones que agrupan a gremios y asociaciones de vecinos, especialmente de los departamentos de Santa Cruz y Potosí, que presumen de haber echado a Morales, quien gobernó durante casi 14 años. La bandera que envuelve el atril transmite una idea del clima de la celebración: “Jesús gobierna Bolivia”. De repente, desde la tarima una voz improvisa un exorcismo. “Ahora atamos a Satanás… Y a todos los demonios de la brujería los atamos y los enviamos al abismo en esta hora. Establecemos un nuevo tiempo en los cielos de Bolivia. Satanás, ¡fuera de Bolivia! ¡Ahora!”.
“Esta no es la Cuba de los hermanos Castro ni la Venezuela de Chávez y Maduro”.






