Una decena de madres completa una semana de huelga de hambre en una iglesia de Nicaragua, exigen la libertad de alrededor de 140 de los que denominan «presos políticos».
Denuncian que viven sitiadas por la policía y sin acceso a servicios básicos.
Al menos una decena de madres cumplió este jueves 21 de noviembre siete días de encierro en la iglesia San Miguel Arcángel, situada en la ciudad de Masaya, al sureste de la capital, Managua.
Permanecen sin suministro de agua ni energía y sitiadas por la Policía. El grupo declaró que varias de las madres presentes se encuentran en «delicado estado de salud».
El sacerdote Edwin Román, quien sufre de diabetes, y la defensora de derechos humanos Yonarqui Martínez, se vieron enfrentados a un ayuno forzado, ya que quedaron encerrados en el templo católico cuando la Policía estableció un cerco que mantiene aisladas a las madres.
Su exigencia es la liberación de alrededor de los 140 presos que ha dejado la crisis política por la que atraviesa el país desde abril de 2018.





