‘El Mencho’ no ascendió a la cima de un día para otro. Intentó armar su red de drogas en las calles de Estados Unidos, pero siempre lo atraparon.
En 1992, junto a su hermano Abraham Oseguera Cervantes, le vendió heroína a dos policías encubiertos por lo que terminó tras las rejas en San Francisco, y luego deportado de regreso a México.
Ya establecido en Tijuana, comenzó a operar como traficante y escaló desde sicario hasta armar su propio cartel, aunque entre medio tuvo incluso un paso por la Policía de Tomatlán, donde aprendió el funcionamiento interno de los encargados de aplicar la ley, según el agente de la DEA Kyle Mori, quien lo ha investigado.
Secuestrando o reclutando jóvenes le dio forma a su brazo armado y forjó la CJNG, que hoy cuenta con 5,000 miembros y opera en todo el mundo. Entrenó a sus hombres en campos paramilitares para transformarlos en asesinos, una verdadera escuela del terror, la cual se grafica en esta serie de Telemundo.
El Gobierno mexicano ya ha capturado a algunas de las figuras más importantes de la empresa criminal, incluido el hijo de El Mencho, Rubén Osguera González y a sus cuñados Los Cuinis. Sin embargo, el líder de la organización ha logrado evadir la captura.
Su cabeza tiene precio: $10 millones. También 10, pero toneladas de drogas, son las que mes a mes ‘El Mencho’ ingresa a Estados Unidos, donde en los últimos años ha forjado una red de narcotráfico a través de negocios infiltrados en dos docenas de localidades y con operaciones en al menos 35 estados del país, además de Puerto Rico.