El estado de salud de Donald Trump ha sido en las últimas horas objeto de numerosas especulaciones, tras haber dado signos de fatiga el pasado fin de semana durante una ceremonia en la prestigiosa academia militar de West Point, cerca de Nueva York.
El propio Trump no dudo en responder a través de Twitter a los comentarios sobre su estado de salud. La rampa de acceso al estrado en West Point es «muy larga, escarpada y deslizante«, dijo en un mensaje en esta red social. «Lo último que iba a hacer es caerme para que las Fake News se divirtieran con ello», añadió.
Sin embargo, la polémica sobre la avanzada edad de Trump no ha terminado. Más aún cuando el propio Trump ha utilizado este mismo argumento para atacar a su rival demócrata, Joe Biden, que sólo tiene tres años más que él, 77. Trump le ha criticado a menudo por su avanzada edad y sus habituales despistes y suele referirse a él como «Joe el dormido».
Según el médico de la Casa Blanca, el magnate no experimentó ninguno de los efectos secundarios causados por este antipalúdico cuya efectividad contra la Covid-19 nunca se ha demostrado. «Los datos indican que el presidente sigue gozando de buena salud», concluyó el Dr. Sean Conley a principios de junio en un breve informe, especificando que el septuagenario, amante del golf y la comida rápida, pesaba 110 kg en 1,90 metros de altura.





