12.07.2020
Li-Meng Yan es una viróloga de Hong Kong que el pasado 28 de abril decidió tomar una decisión arriesgada: huir de su país y establecerse en Estados Unidos. El motivo, lo que sabía sobre el coronavirus: las autoridades chinas lo sabían antes de que estallara la pandemia en diciembre.

En una entrevista exclusiva a Fox News, Yan revela que si la pillaban, podía ser encarcelada o que la podían hacer desaparecer. Por fortuna pudo llegar a Occidente para contar su verdad.
Asegura que ella realizó una investigación al comienzo de la pandemia que, de haber sido escuchada por sus superiores y por el Gobierno chino, se podían haber salvado muchas vidas.
Según su testimonio, China tenía la obligación de decirle al mundo lo que estaba pasando y no lo hicieron. Lo que sí hace, dice Yan, es intentar desprestigiarla en redes sociales para mantenerla callada. Cree que su vida está en peligro y sabe que probablemente no pueda volver nunca a China o volver a ver a sus familiares. «La razón por la que vine a Estados Unidos es porque entrego el mensaje de la verdad de la Covid-19», dijo a Fox desde su escondite, un lugar no determinado de Estados Unidos.
Yan decidió huir de China, pues consideraba que su vida corría peligro. Intentó convencer a su marido de que la siguiera, pero éste se negó. Finalmente, llegó a Los Ángeles el pasado 28 de abril. El FBI se hizo cargo de una investigación al respecto y ahora está escondida en algún lugar del país.
La doctora ha sabido que las autoridades chinas han entrado y registrado su apartamento han interrogado a sus padres. Mientras, la Universidad de Hong Kong, donde Yan trabajaba, ha borrado su página y su cuenta de correo.
Según FOX, la embajada china en Washington niega saber si quiera quién es Yan e insiste, igual que la OMS que se ha actuado con transparencia desde el primer momento.





