La producción de carne de res en Honduras ha caído hasta en un 40 por ciento como efecto de la pandemia del COVID-19 y de las tormentas tropicales Eta y Iota que azotaron a finales del 2020, lo que presiona en alzas de precios al consumidor final, justificaron carniceros.
En la Procesadora Metropolitana de Carnes (Promdeca), donde se desarrolla la matanza de ganado para distribución en los diferentes mercados, ha bajado de 3,200 reses a 2,000 cada mes, significa una diferencia de casi 40 por ciento.
La baja de producción de este alimento originando alzas de precio en respuesta a menor oferta y mayor demanda. Uno de los productores de carne, Moisés Castro, indicó que la problemática se agudizó porque muchos compañeros desaparecieron del rubro.
No se ve motivación para invertir en la ganadería con el alto costo que registran los insumos, dijo por su parte el distribuidor de carne, Héctor López. “El 90 por ciento de las granjas porcícolas han desparecido”, aseguró.





