LIMA— Las autoridades peruanas anunciaron el martes que el expresidente Alberto Fujimori abandonará la cárcel privilegiada en la que es el único preso para ser trasladado a una prisión común. Aunque no se ha indicado cuando se realizará el cambio, es la primera vez que una autoridad anuncia tal decisión en los 14 años que Fujimori lleva preso en Perú.
El ministro de Justicia, Aníbal Torres, aseguró a la radio local Exitosa que Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por homicidio y corrupción, “tiene que ser trasladado porque así lo establece la ley, él no puede tener privilegios”.
Fujimori, de 83 años, fue sometido el lunes a una intervención invasiva cardiaca donde se le colocaron dos pequeños tubos dentro de las arterias coronarias. El expresidente había salido el viernes de la cárcel de Barbadillo, ubicada dentro de una base policial en la zona este de Lima, hacia una clínica privada porque la saturación de oxígeno en su sangre había descendido, según su abogado.
El ministro indicó que Fujimori retornará a la prisión de Barbadillo para que se restablezca «pero luego tiene que ser trasladado a una cárcel común”. Añadió que Perú debe dejar de ser un país poco serio donde “un alto criminal que cometió graves delitos desempeñando un alto cargo público como el de la presidencia de la república deba tener un tratamiento diferente a otros criminales”.
“La ley dice que… todos los que han delinquido se tienen que encontrar en las mismas condiciones”, indicó Torres, un antiguo profesor de leyes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
La cárcel donde Fujimori está preso fue acondicionada durante el gobierno del entonces presidente Alan García (2006-2011) dentro de una base policial. Fujimori puede cultivar plantas en un jardín, pintar y cocinar. Tiene una enfermera a su disposición y en años anteriores la prensa reportó incluso visitas frecuentes de sus seguidores, políticos jubilados y en actividad.





