Tras una larga jornada electoral, los hondureños retornaron a sus actividades normales, en un ambiente de tranquilidad y satisfacción, pese que días previos a las elecciones se vivieron momentos de tensión e histeria ante el temor de posibles casos de vandalismo y bloqueo de calles.
Una parte de los trabajadores del sector privado y empleados públicos gozaron ayer de un día de asueto, mientras otros desarrollaron sus tareas cotidianas en un ambiente pacífico.
Ante el miedo y zozobra que se vivió previo a los comicios, muchos comerciantes protegieron los ventanales y puertas de sus negocios con madera, por lo que muchos locales aún ayer permanecían cerrados.





