Honduras cumplió este viernes dos años de la confirmación de los primeros dos casos de la COVID-19 con una alta tasa de vacunación y una disminución de contagios, pero sin controlar el virus, que ha golpeado la economía y el sistema educativo del sector público.
Los primeros dos casos de la COVID-19 fueron reportados en Honduras el 11 de marzo de 2020, en dos mujeres hondureñas que ingresaron por Tegucigalpa y San Pedro Sula, procedentes de España y Suiza.
Desde la notificación de los primeros casos, de acuerdo con las cifras oficiales hasta el 7 de marzo, se han contagiado 414,714 personas y 10,812 han muerto en el país centroamericano, de 9.5 millones de habitantes.
Las clases en Honduras se suspendieron el 12 de marzo de 2020, lo que afectó a miles de niños, principalmente los más pobres, que, por falta de internet, no asistieron los dos últimos años a sus asignaturas virtuales.

La pandemia desnudó las carencias del sistema educativo, según docentes, que reclaman a las autoridades de Educación una infraestructura adecuada y acceso a servicios públicos, como el agua, en los diferentes centros de enseñanza del sector público.
Diferentes centros educativos, principalmente privados, reanudaron la semana pasada las clases semipresenciales no obligatorias y con temores a que los contagios entre estudiantes y docentes se disparen, pese a que autoridades educativas insisten en que el retorno es seguro.





