Tegucigalpa.
Desde el Poder Ejecutivo se han emprendido acciones como la realización de un foro con
panelistas de la insquierda internacionales que dejan entrever la intención de promover la instalación de una constituyente.
El especialista en derecho constitucional Juan Carlos Barrientos es del criterio que “este no es el momento para eso.
Me parece a mí que hay que hacer las cosas menos onerosas posibles, porque un proceso de constituyente costaría más o menos unos 1,500 millones de lempiras porque hay que ir a un proceso electoral”.
(El gobierno dice que no hay dinero ni para pagos de salarios)
Respecto al tema de que Honduras pudiese estar a las puertas de una posible constituyente, parlamentarios del Congreso Nacional concordaron en sus opiniones en que no existe un escenario favorable para el desarrollo de esa iniciativa, además de ser un detonante negativo para la democracia del país.
Opiniones
El jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, expresó que
“este gobierno quiere terminar lo que no pudo concluir en 2009, este partido tiene en su agenda política la instalación de una constituyente, solamente hay que ver su actuaciones y la mayoría de asesores extranjeros de izquierda”.
Marlon Lara, diputado del Partido Liberal, manifestó que “consideramos que no hay condiciones porque este país tiene otros tipos de problemas prioritarios, podemos ver los ejemplos de otros países que lo han hecho en Sudamérica y allí podemos observar que están totalmente desestabilizados en todos los sentidos monetaria y políticamente”.
Lea también:
Opiniones de analistas políticos
Al parecer la estrategia por llevar a Honduras a una Asamblea Nacional Constituyente marcha a todo vapor, de manera desenfrenada y para gusto de muchos demasiado obvia, casi retadora y segura de no tener a nadie que se cruce en su camino.
Todos conocíamos las creencias socialistas de Manuel Zelaya Rosales, al fin y al cabo demostró de lo que era capaz durante su periodo de gobierno 2006-2009, pero en la cabeza de algunos ilusos la idea de una radicalización de sus acciones seria imposible en una segunda etapa de su desastrosa historia al frente de Honduras, esta vez por medio de su esposa, reducida a una marioneta de los intereses obscuros de su esposo y titiritero.
Estados Unidos fue el primer engañado, incluso encargándose de debilitar a través de organizaciones de sociedad civil al gobierno de un aliado de ellos, el Partido Nacional, hoy maltrecho pero con algunas señales claras de recuperación. Los gringos intentaron mandar un mensaje a los Zelaya Castro, enviando por primera vez a una Vicepresidenta de su país a la toma de posesión, pensaron que con este mensaje de amistad bilateral iban a controlar las ansias socialistas de Mel y su esposa, pero no fue así.
La ruta es clara, incluso valiente, talvez excesivamente valiente por parte del gobierno, no asistiendo a la Cumbre de las Américas demostraron a Estados Unidos donde están sus prioridades, en Venezuela y su desastroso socialismo democrático, una bofetada a los gringos y sus intensiones de controlar lo incontrolable. Pero la arremetida no para ahí, el régimen Castro Zelaya sabe que debe de tomar control de los medios de comunicación, es así que ha empezado una cruzada mediática donde ha tildado de corruptos a los principales periodistas de Honduras, entendiendo que botando su prestigio, sus acusaciones al gobierno carecerán de respeto por parte de la población.
Sumado al ataque a los periodistas, esta el ataque a la empresa privada, directamente por orden de Manuel Zelaya pero ejecutada por miembros de su gabinete, especialmente su Ministro de Comunicaciones que haciendo alusión a su sobre nombre como perro feroz ataca al empresariado día y noche a través de las redes sociales, todo con la venia y celebración del mandamás de Honduras. Ante esto los empresarios han tomado una posición pusilánime, demostrando mas miedo que otra cosa para llamar al pan pan y al vino vino, parecen no entender que el temor que demuestran hoy solo envalentona la sed de venganza de los Zelaya Castro.
Si a lo anterior le sumamos el desgobierno, los precios de los combustibles, los mas de 6 meses de salarios atrasados a los médicos, la desenfrenada inflación aunada a el uso irresponsable e innecesario de las reservas internacionales, el incremento en la criminalidad que nos ha dejado ya 2 departamentos en estado de emergencia, la cero ejecución de programas sociales que paleaban la calamitosa situación de los hondureños nos damos cuenta que nos encaminamos aceleradamente a la tormenta perfecta, al caos, y en ese solamente hay un ganador.
Es necesario que los las fuerzas vivas de Honduras pasen del pensamiento a la acción, del miedo a la ejecución de medidas que detengan lo que hasta el momento parece infranqueable, una Asamblea Nacional Constituyente, que dejaría una carta magna a la medida para las intenciones continuistas y destructivas de los Zelaya Castro.
Los que aman Honduras, deben de ir buscando camisas blancas.





