No hay día en que no se corte la electricidad en la isla y algunas interrupciones llegan a durar 10 horas. El descontento crece y la dictadura no tiene respuestas.
El abogado cubano y doctorante en la Universidad de Salamanca (España) Luis Carlos Battista habla del “efecto en cadena” que los apagones tienen en la economía, que lastran del turismo al transporte, pasando por el comercio y el consumo.
Battista apunta en la misma dirección: “La situación es bastante fea y lo peor es que no se observa capacidad de dar una solución” .
Solo en julio se registraron apagones en 29 de los 31 días del mes, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) cotejados por Efe. En algunas localidades los cortes superaron las diez horas consecutivas.
DESIGUALDADES SOCIALES
FOTO DE ARCHIVO: Un vehículo de las fuerzas especiales pasa junto a un coche de época en el centro de La Habana, Cuba, 13 de julio de 2021.MANIFESTACIONES
Las repetidas afectaciones en el suministro fueron una de las causas de las manifestaciones del 11 de julio de 2021, las mayores en décadas. De hecho, comenzaron en San Antonio de los Baños durante un apagón.
En las últimas semanas se han multiplicado las protestas, principalmente en pequeños núcleos urbanos afectados por largos cortes. Esta semana la situación ha escalado al registrarse dos en Santiago de Cuba y La Habana, las dos mayores ciudades del país.
“Vamos a ver cada vez más protestas, más descontento. Cada vez hay una mayor pérdida de legitimidad. No es sólo por los apagones, pero es uno de los factores”, afirma Battista.
(Con información de EFE)







