Retrasos en la Construcción del Hospital de Roatán Preocupan a la Comunidad
Desde abril de este año, la construcción del nuevo hospital en Roatán ha avanzado poco, generando gran inquietud entre los habitantes de la isla. La directora de Salud de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Blanca Munguía, ha expresado su preocupación por la falta de progreso significativo en el proyecto.
Actualmente, la obra se encuentra completada en un 60%, pero ha enfrentado múltiples demoras desde su inicio. Aunque se prometió que los trabajos continuarían de manera ininterrumpida, la realidad es que la construcción permanece detenida. No se ha visto maquinaria ni trabajadores en el lugar desde hace meses, lo que ha aumentado la desesperación entre los isleños.
Blanca Munguía subraya la importancia de priorizar la finalización de este hospital, ya que es fundamental para que los residentes de Roatán tengan acceso a servicios de salud integrales y de calidad. Según Munguía, la situación actual obliga a la población a recibir atención médica fragmentada y que no cumple con los estándares adecuados, lo que es inaceptable.
Es importante recordar que el 20 de diciembre pasado, un incendio devastó el Hospital de Roatán. Tras el incidente, la Secretaría de Salud (Sesal) se comprometió a acelerar la construcción de nuevos hospitales para reemplazar las instalaciones perdidas. Sin embargo, hasta la fecha, no se han observado avances significativos en este proceso.
Para Munguía, es crucial que la Sesal asuma su responsabilidad y garantice que la población de Roatán reciba una atención sanitaria adecuada y digna. La construcción del nuevo hospital, que comenzó a finales de mayo, estaba prevista para ser completada en un período de 16 meses con una inversión de 47 millones de dólares. La falta de avance en este proyecto representa un serio problema para la comunidad.
Los habitantes de Roatán están ansiosos por ver el progreso en la construcción del hospital, ya que este proyecto es vital para su bienestar. La falta de avances concretos no solo afecta la salud de los isleños, sino que también socava la confianza en las autoridades responsables de garantizar su bienestar.





