23 de octubre de 2024
La escasez de medicamentos en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) ha provocado desesperación y angustia entre los pacientes, quienes han alzado la voz para denunciar la falta de insumos médicos y la ausencia de exámenes vitales para su salud. Las largas filas en la madrugada y la espera en vano se han convertido en una dolorosa rutina para cientos de personas que dependen de este sistema de salud.
María Elena García, una paciente de la tercera edad, llegó desde temprano con la esperanza de recibir medicamentos para sus condiciones crónicas, como la tiroides y triglicéridos. Sin embargo, al llegar a la ventanilla, la respuesta fue la misma que en visitas anteriores: «No hay». García lamentó la situación y expresó su frustración: “La enfermedad sigue avanzando y solo queda esperar a que traigan los medicamentos. No se puede obligar a lo que no se puede hacer”.
La situación es crítica para pacientes como Rosa, otra derechohabiente de la tercera edad. Con lágrimas en los ojos, Rosa señaló que no solo faltan medicinas, sino que tampoco hay disponibilidad para exámenes esenciales como ultrasonidos y mamografías. “Le pedimos a la presidenta, que ella también es de la tercera edad, que se ponga la mano en la conciencia”, expresó, haciendo un llamado desesperado a las autoridades para que atiendan la problemática.
El desabastecimiento no discrimina entre condiciones. Pacientes con enfermedades crónicas graves, como la cardiopatía isquémica, se ven obligados a reducir la dosis de sus medicamentos para alargar la duración del tratamiento. Una de las pacientes relató: “He venido tres veces y no hay medicamentos. Tengo que partir las pastillas en pedacitos para sostenerme porque no puedo tomar la dosis completa”.
Los afectados no solo enfrentan la falta de medicamentos, sino también largas demoras para obtener citas. Muchas veces, las consultas se programan para el próximo año debido a la escasez de especialistas, lo que agrava la situación de salud de los pacientes. Además, las máquinas para realizar ciertos exámenes están fuera de servicio, lo que añade otro obstáculo al ya complicado proceso de atención médica.
La falta de insulina ha golpeado fuertemente a los pacientes diabéticos. Una familiar, en representación de su esposo enfermo, expresó con indignación: “Aquí vamos con el termo vacío, porque no hay insulina. Es una injusticia lo que está haciendo este gobierno. Tenemos que comprarla y es carísima. Nos sentimos impotentes, con ganas de llorar”.
Los testimonios de María Elena, Rosa y otros pacientes reflejan una realidad que afecta a miles de hondureños afiliados al IHSS. La ausencia de insumos médicos, la falta de exámenes diagnósticos y las largas esperas para recibir atención constituyen una crisis en el sistema de salud, dejando a los más vulnerables sin acceso a los cuidados que tanto necesitan.





