Maribel Espinoza y Oliver Erazo señalan irregularidades en la gestión de Luis Redondo en el Congreso Nacional
Tegucigalpa, Honduras. La precandidata por el Partido Liberal y abogada Maribel Espinoza, junto con el experto constitucional Oliver Erazo, han puesto de relieve lo que consideran una serie de irregularidades cometidas por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, en el ejercicio de su función legislativa. Según ambos, Redondo ha incurrido en abusos de autoridad, usurpación de funciones, e incluso traición a la patria, al asumir atribuciones que violarían las leyes y la Constitución de Honduras.

Espinoza sostiene que Redondo, quien no posee una formación en leyes, ha violado el artículo 205 de la Constitución, el cual delimita claramente las potestades de los diputados. Este artículo subraya que las decisiones en el Congreso deben ser tomadas por mayoría de votos de los diputados presentes, regla que el presidente del Congreso habría ignorado en varias ocasiones.
La controversia se intensificó en julio de 2023, cuando Honduras se unió a la Corporación Andina de Fomento (CAF) sin el número de votos requerido para aprobar esta adhesión. De los 128 diputados, solo 50 respaldaron la decisión, mientras que se necesitaban al menos 65 para proceder legalmente. A pesar de la oposición de 70 congresistas, Redondo envió el decreto al Poder Ejecutivo para su sanción, un acto que fue calificado por expertos como un “golpe técnico al Congreso”.
Oliver Erazo argumenta que estos actos son suficientes para justificar un juicio político en contra de Redondo. Según el especialista, el artículo 5 de la Ley de Juicio Político establece que cualquier usurpación de poder es motivo para que el Congreso inicie un proceso de destitución contra su presidente. La crisis institucional se agravó en noviembre de 2023, cuando Redondo impuso a Johel Zelaya como fiscal general y a Mario Morazán como fiscal adjunto, en una votación que fue ampliamente criticada.
El llamado de Espinoza y Erazo a que Redondo enfrente consecuencias por sus acciones refleja una creciente tensión dentro del Congreso, con múltiples sectores clamando por un cambio en el liderazgo legislativo.





