El ministro de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, reafirmó este jueves la decisión del gobierno de prohibir la exportación de frijoles, argumentando que la medida responde a una estrategia de seguridad alimentaria y estabilidad de precios en el mercado nacional.
«Tomamos la determinación como una política de seguridad alimentaria de no autorizar la exportación de frijol», declaró Cerrato, enfatizando que su prioridad es garantizar el abastecimiento interno del grano y evitar fluctuaciones en los precios que perjudiquen a los consumidores.
Según el ministro, se ha detectado un acaparamiento del frijol en ciertas bodegas, lo que podría generar una escasez artificial en el mercado. No obstante, expresó confianza en que los productores y comerciantes pondrán en circulación el grano almacenado, pues de lo contrario «agarrará gorgojos».
Cerrato informó que el gobierno recibió seis solicitudes de exportación que en conjunto sumaban 43 mil quintales de frijol. Sin embargo, tras realizar un análisis de la situación del mercado, las autoridades determinaron que no era viable permitir la salida de esa cantidad al extranjero.
La medida ha generado reacciones divididas entre los sectores productivos y comerciales. Mientras algunos productores expresan preocupación por la restricción de sus oportunidades de negocio en el extranjero, otros actores del mercado respaldan la decisión, al considerar que contribuirá a mantener el abastecimiento y precios estables para los consumidores locales.
El gobierno ha reiterado su compromiso de vigilar el mercado de granos básicos y tomar medidas adicionales si es necesario para evitar especulación o desabastecimiento en el país.





