San Pedro Sula, Cortés. — La violencia volvió a golpear con fuerza la zona norte de Honduras la noche del jueves 30 de abril, cuando un ataque armado en la colonia Perfecto Vásquez de San Pedro Sula dejó como saldo tres jóvenes fallecidos y una persona herida.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Douglas Reconco, de 29 años, junto a Joshuá Alberto Santos y Rodolfo Alexander López, ambos de 23. De acuerdo con la información oficial, los tres se encontraban dentro de una vivienda cuando fueron sorprendidos por varios individuos fuertemente armados.
El informe preliminar de la Policía Nacional de Honduras detalla que los atacantes llegaron a bordo de una camioneta y, sin mediar palabra, abrieron fuego de manera indiscriminada contra los presentes, provocando una escena de terror en el sector.
Dos de los jóvenes murieron en el lugar producto de múltiples impactos de bala, mientras que la tercera víctima fue trasladada de emergencia al Hospital Mario Catarino Rivas, donde falleció minutos después debido a la gravedad de sus heridas. En el mismo hecho, una cuarta persona resultó lesionada y permanece bajo atención médica.

Tras la balacera, agentes policiales acordonaron la zona para recabar evidencias e iniciar un operativo en busca de los responsables. Hasta el momento no se reportan capturas relacionadas con este hecho.
Vecinos de la colonia Perfecto Vásquez expresaron su temor y consternación, señalando que este nuevo episodio de violencia incrementa la sensación de inseguridad en la ciudad. “Ya no se puede vivir tranquilo, cada día es más peligroso”, comentó un residente que prefirió omitir su identidad por seguridad.
Las autoridades indicaron que el móvil del crimen aún está bajo investigación; sin embargo, no descartan que el ataque esté vinculado a disputas entre estructuras criminales por el control territorial, una problemática que continúa afectando distintos sectores del país.
Este hecho se suma a una serie de eventos violentos recientes en la región norte, reavivando el debate sobre la seguridad ciudadana y la necesidad de reforzar las estrategias de prevención del delito en zonas consideradas de alto riesgo.






