8 de mayo de 2026
Una intensa operación policial desplegada entre las montañas de Yoro y Francisco Morazán dejó como saldo varios capturados, decomisos de armas y droga, así como un nuevo enfrentamiento armado en el que habría resultado herido Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, alias “El Diablo”, señalado por las autoridades como el máximo líder del denominado “Cártel del Diablo”.
El operativo, considerado uno de los más grandes ejecutados recientemente en la zona norte del país, moviliza a cerca de 300 agentes de diferentes unidades de la Policía Nacional, quienes mantienen desde hace más de diez días patrullajes y allanamientos en los municipios de Sulaco, Yorito y Victoria, en el departamento de Yoro, además de sectores montañosos de Marale, Francisco Morazán.
Según informó el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Edgardo Barahona, las autoridades mantienen un fuerte cerco sobre el capo hondureño, quien habría escapado herido tras un intercambio de disparos ocurrido el jueves en una remota zona boscosa.
Las detonaciones de armas de grueso calibre estremecieron varias comunidades rurales, donde pobladores aseguraron haber escuchado ráfagas continuas durante varios minutos. Tras el enfrentamiento, equipos tácticos ingresaron a senderos utilizados presuntamente por miembros de la organización criminal y encontraron rastros de sangre cerca de una vieja vivienda que, según las investigaciones, servía como escondite de los delincuentes.
Los indicios encontrados en el terreno fortalecieron la hipótesis de que “El Diablo” logró escapar lesionado hacia áreas de difícil acceso, aprovechando la compleja geografía montañosa que rodea la región.
Capturan a presuntos hombres de confianza
Durante las operaciones, agentes policiales lograron capturar a dos supuestos guardaespaldas del líder criminal, considerados piezas clave dentro de la estructura delictiva. Las autoridades sostienen que ambos brindaban protección y apoyo logístico a Ferrera Rodas durante sus desplazamientos por la zona.
Asimismo, en una acción desarrollada en cuevas naturales ocultas entre la montaña, las fuerzas de seguridad localizaron a dos individuos identificados únicamente con los alias de “El Descuartizador” y “Serrucho”.
Los sospechosos permanecían escondidos en condiciones precarias, pero fuertemente armados. En el sitio se decomisaron armas de fuego, abundante munición, droga, chalecos antibalas e indumentaria de uso restringido.
Con estas nuevas capturas, ya suman cinco los presuntos integrantes de la organización detenidos en las últimas semanas.
Banda ligada a secuestros y asesinatos
Las investigaciones policiales vinculan al “Cártel del Diablo” con una serie de delitos violentos que han mantenido atemorizadas a varias comunidades del norte del país.
Entre los crímenes atribuidos a la estructura figuran extorsiones, robos armados, secuestros y tráfico de drogas. Además, las autoridades sostienen que algunos de los detenidos tendrían participación directa en el asesinato de una mujer ocurrido recientemente en la zona rural de Yoro.
También se les investiga por el secuestro y posterior homicidio del cafetalero y pastor evangélico Óscar Núñez, un caso que generó consternación en distintos sectores sociales y religiosos del país.
De acuerdo con los informes de inteligencia, la organización criminal utilizaba sectores montañosos como corredores estratégicos para movilizar armas, droga y miembros armados, dificultando el trabajo de las fuerzas de seguridad.
“El Cartel del Diablo” cerca del colapso
El portavoz policial Edgardo Barahona confirmó además que otros integrantes de la estructura, identificados con los alias de “Puñal”, “Calolo” y “Supremo Corta Cabezas”, ya guardan prisión en distintos centros penitenciarios hondureños.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, aseguró que las operaciones ejecutadas en los últimos días prácticamente han desmantelado la estructura criminal.
“Solo hace falta capturar a ‘El Diablo’ y otra persona más para completar el desmantelamiento”, expresó el funcionario, quien calificó a la organización como una de las más violentas que operan actualmente en la región norte del país.
Velásquez relató que durante el reciente enfrentamiento los agentes fueron atacados con armas prohibidas y de alto poder. Incluso, uno de los vehículos policiales resultó dañado por impactos de bala mientras los sospechosos escapaban en motocicletas hacia sectores montañosos.
Operaciones continuarán
Las autoridades advirtieron que los operativos no serán suspendidos hasta lograr la captura del principal cabecilla. Equipos tácticos, unidades de inteligencia y fuerzas especiales continúan peinando extensas zonas boscosas donde se presume permanece oculto “El Diablo”.
Mientras tanto, comunidades enteras permanecen bajo tensión ante la presencia policial y los constantes patrullajes en caminos rurales, donde las autoridades buscan cerrar todas las posibles rutas de escape utilizadas por la organización criminal.
La Secretaría de Seguridad reiteró el llamado a la población para colaborar con información que permita ubicar al prófugo, considerado uno de los hombres más buscados de Honduras.






