Tegucigalpa, Honduras.
En la sala I del Tribunal de Sentencia comenzó esta mañana la audiencia de proposición de
medios de prueba contra el excapitán de las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), Santos
Rodríguez Orellana, su esposa Jennifer Lizeth Bonilla y su suegra Reina Lizeth Bonilla.
Los tres integrantes de familia están acusados por la Fiscalía por el delito de lavado de activos. A los tres encausados, que fueron capturados en noviembre de 2021, les aseguraron 15 bienes inmuebles, siete sociedades mercantiles y 10 vehículos, mismos que fueron traspasados a la Oficina Administradora de Bienes Incautados (Oabi).
Las investigaciones de la Fiscalía hondureña indican que un testigo protegido originario del
sector de Brus Laguna, Gracias a Dios, manifestó que el excapitán realizaba operativos en la zona y al encontrar dinero o droga no la declaraba en su totalidad, quedándose con parte de lo incautado y las armas decomisadas eran llevadas a un grupo delictivo de La Ceiba denominado Zipe.
“Rodríguez Orellana habría participado en decomisos de vehículos donde se transportaban
millonarias cantidades de dólares, y según testigos, también está involucrado en la muerte de muchas personas incluido un informante de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos DEA”, sostienen las indagaciones del MP.
Relacionada: Vinculan al excapitán Santos Orellana con Fredy Mármol
Además, detallan que en escuchas telefónicas, el excapitán Orellana negociaba entrega de drogas luego que esta era robada a otras organizaciones criminales en el sector de La Mosquitia. “Todo este dinero consecutivamente era enviado a su esposa y suegra”, precisa la investigación.





