Honduras no solo afronta una emergencia sanitaria por la COVID-19 o ahora por la viruela del mono, sino que también se combate una rápida propagación de otros vectores como el dengue o el hongo negro, señaló la jefa del laboratorio de micología del Hospital Escuela, Sandra Montoya.
Antes se reportaba un caso de hongo negro cada año y medio o dos años, pero en los últimos 13 meses se han registrado 41 pacientes.
“Actualmente las estadísticas de casos de hongo negro (mucormicosis) es elevada para lo que ha sido normalmente, que antes era cada dos años”, deploró Montoya.
Las estadísticas han aumentado por los inmunocompromisos con los que cuentan los pacientes a causa de la COVID-19 y del dengue, señaló.
La especialista indicó que en los últimos días en este centro asistencial se registraron dos decesos a causa de la enfermedad y ya suman 22 las muertes por hongo negro en el país centroamericano.





