TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Con la reciente convocatoria a las elecciones primarias de 2025, la atención de la sociedad hondureña se centra en la creciente influencia del narcotráfico en los principales partidos políticos del país. Este fenómeno, que ha marcado el panorama político durante los últimos años, continúa siendo una amenaza significativa para la democracia y la transparencia en el proceso electoral.
Tanto analistas locales como internacionales coinciden en que los mismos errores del pasado se siguen cometiendo en la actualidad, perpetuando un ciclo de corrupción y falta de transparencia que debilita las instituciones y socava la confianza pública. La influencia del narcotráfico, particularmente en el financiamiento de campañas políticas, ha llegado a todos los niveles de la estructura electoral, agravando los problemas existentes.
El narcotráfico ha dejado su huella en la historia reciente del país, como lo demuestran los juicios en Estados Unidos, donde se han presentado pruebas incriminatorias de políticos hondureños negociando con capos de la droga. Estos casos, incluidos los «narcovideos» y la condena de un expresidente por narcotráfico, ilustran cómo el dinero del crimen organizado ha influido en las elecciones a lo largo de los años.
Partidos bajo la lupa
Uno de los ejemplos más recientes es el caso de Carlos Zelaya, hermano de Manuel Zelaya, ex presidente y esposo de la actual mandataria Xiomara Castro. En un video filtrado, se observa a Carlos Zelaya negociando fondos con narcotraficantes para la campaña presidencial de 2013 de Libre, lo que ha generado un escándalo y ha llevado a su renuncia.
Jorge Cálix, precandidato presidencial por el Partido Liberal, es primo de Mario Cálix Hernández, quien fue extraditado a Estados Unidos por acusaciones de narcotráfico. Aunque Jorge Cálix ha negado tener una relación cercana con su primo.
Por otro lado, en el Partido Nacional, Ana García Carías, esposa del expresidente Juan Orlando Hernández, también busca la candidatura presidencial. Hernández fue condenado este año a 45 años de prisión en Estados Unidos por sus conexiones con el narcotráfico. Aunque Ana García ha defendido la inocencia de su esposo, su candidatura se ha visto ensombrecida por las acusaciones.
Relaciones peligrosas con Venezuela
La estrecha relación del actual gobierno hondureño con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela es otra fuente de preocupación para los expertos. Según Vigil, esta cercanía facilita el tránsito de drogas provenientes de Venezuela, lo que aumenta el flujo de narcóticos a través de Honduras y agrava la situación interna del país.





