Jorge Cálix, el cierre “es un golpe devastador para la economía de la zona norte y refleja la falta de una política de desarrollo industrial efectiva por parte del Gobierno”
San Pedro Sula – El impacto que se había estado temiendo en los últimos días finalmente se confirmó el martes, cuando la multinacional estadounidense Hanes Brands anunció el cierre definitivo de tres de sus plantas en la zona norte de Honduras. En un comunicado oficial, la empresa detalló que las instalaciones ubicadas en Villanueva y Choloma cerrarán a finales de este año, afectando a miles de empleados.

La noticia, que ha conmocionado tanto a los trabajadores como a los sectores empresariales y políticos del país, especifica que el centro de distribución de Villanueva, Cortés, cesará operaciones en octubre de 2024, mientras que las plantas de Hanes Choloma y Hanes Ink cerrarán en diciembre del mismo año. Las plantas afectadas forman parte de la operación que la compañía había consolidado en el país, pero su cierre se ha vinculado directamente con una serie de decisiones estratégicas a nivel global.
Aunque las instalaciones en ZIP Buena Vista, también en Villanueva, no serán clausuradas, la preocupación sobre el impacto económico y social de estas medidas sigue creciendo. En el comunicado, Hanes Brands expresó su agradecimiento a los empleados afectados: «Nos gustaría agradecer a todos nuestros asociados por sus contribuciones a la empresa», señalando que la decisión no fue tomada a la ligera.
El motivo de fondo que ha llevado a la multinacional a realizar estos cierres es la venta de su negocio global Champions, una operación anunciada en junio pasado como parte de la «Full Potential Strategy». Esta estrategia busca simplificar las operaciones y optimizar los recursos de la compañía, que ha decidido enfocarse en la eficiencia y en lanzar productos que se adapten a las nuevas generaciones.
Impacto en los trabajadores y la economía nacional
Desde el lunes, los rumores sobre el cierre de las plantas en Choloma y Villanueva cobraron fuerza luego de que circulara en redes sociales un video en el que empleados alegaban haber sido informados por el departamento de Recursos Humanos sobre la inminente decisión. Ante esta situación, los representantes de Hanes en Honduras aseguraron que se respetarán los derechos laborales de los empleados afectados, aunque la incertidumbre persiste.
Con la pérdida de aproximadamente 2,400 puestos de trabajo, las consecuencias de estos cierres se harán sentir no solo en las comunidades cercanas, sino también en la economía nacional, que ya enfrenta serios desafíos en materia de empleo. «Es un golpe devastador para la economía de la zona norte y refleja la falta de una política de desarrollo industrial efectiva por parte del Gobierno», manifestó Jorge Cálix, candidato a la presidencia por el Partido Liberal.
Reacciones y futuro de la industria en la zona norte
La noticia del cierre ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos ven en la decisión una consecuencia inevitable de las políticas globales de Hanes Brands, otros señalan que este tipo de medidas pone de manifiesto la vulnerabilidad de la industria manufacturera en Honduras. Funcionario públicos, empresarios y analistas coinciden en que la situación es un llamado de atención sobre la necesidad de fortalecer el entorno económico y laboral del país.
El cierre de estas tres plantas representa un cambio significativo en la estructura industrial de la zona norte, tradicionalmente uno de los motores económicos de Honduras. La preocupación es evidente entre los habitantes de las localidades afectadas, quienes ahora se enfrentan a la incertidumbre laboral y al impacto en sus comunidades.
Por ahora, las autoridades y el sector privado buscan alternativas para mitigar las repercusiones de este cierre. Sin embargo, queda claro que la salida de Hanes Brands de estas instalaciones marcará un antes y un después en la economía local, cuyo futuro ahora se enfrenta a un desafío más grande.





