El próximo verano traerá consigo interrupciones en el suministro eléctrico en Honduras, aunque se prevé que la intensidad de los apagones sea menor.
Los cortes de energía seguirán afectando a diversas regiones del país, especialmente durante los meses de abril y mayo.
Las autoridades han señalado que los apagones seguirán ocurriendo, pero con menor intensidad. En años anteriores, los cortes de electricidad fueron prolongados y afectaron gravemente a la actividad comercial e industrial del país.
La instalación de transformadores más eficientes contribuirá a reducir la magnitud de los apagones», afirmó un funcionario del sector energético.
El clima, un factor determinante
En años anteriores, la falta de lluvias ha reducido significativamente el caudal de los embalses, limitando la capacidad de las hidroeléctricas para generar electricidad.
Los expertos advierten que si el verano de 2024 es particularmente caluroso y seco, el sistema eléctrico podría enfrentar dificultades para cubrir la demanda de energía.
Medidas para mitigar el impacto
Muchas empresas han optado por la instalación de plantas de energía de respaldo para evitar pérdidas económicas debido a los apagones. «Es una inversión necesaria para garantizar la continuidad de nuestras operaciones», comentó un empresario del sector manufacturero.
Perspectivas para el futuro
Si bien los apagones seguirán siendo una realidad en el corto plazo, la expectativa es que con el tiempo la situación mejore y que Honduras logre avanzar hacia un sistema energético más eficiente y confiable. Mientras tanto, la población deberá estar preparada para afrontar un verano con interrupciones moderadas en el suministro de electricidad.






