“Nuestra política está funcionando, nuestra estrategia está funcionando y vamos a seguir aplicándola”, dijo un funcionario de alto rango del Departamento de Estado.
“Las sanciones financieras que hemos adoptado contra el gobierno de Venezuela lo han obligado a comenzar a dejar de pagar la deuda soberana y de la empresa petrolera PDVSA. Y lo que estamos viendo debido a las malas decisiones del régimen de Maduro es el colapso económico total en Venezuela”, dijo el funcionario.
El funcionario agregó que las sanciones han sido cuidadosamente formuladas para frenar la capacidad de corrupción del régimen, con el cuidado en limitar su impacto para no perjudicar al pueblo venezolano, en especial las importaciones de alimentos y medicinas.
“Nuestro objetivo es ayudar al pueblo venezolano en esta crisis, pero también restaurar el orden democrático para que sean nuevamente los dueños de su futuro”, dijo.
A esos esfuerzos se han sumado otros integrantes de la comunidad internacional, en un intento por presionar al régimen de Caracas a que abandone su proyecto dictatorial.







