lunes, marzo 9, 2026

La Caravana Migrante resiste a la lluvia

Leer más...

Los 6.000 migrantes agolpados en Tijuana sufren el frío en sus tiendas de campaña embarradas

TESTIGO DIRECTO

Dos niñas de la caravana migrante juegan en Tijuana, México, cerca de la frontera con EEUU. P. PARDOAFP

El barro lo inundó absolutamente todo dejando un paisaje apocalíptico en el que solo había basura, ropa tirada y colchonetas y mantas completamente inundadas. Mientras, los migrantes trataban de recuperar lo poco que se trajeron desde sus países de origen, al tiempo que trataban de arreglar las pequeñas cabañas que se habían construido en el deportivo con palos y plásticos. En ningún momento se desalojó el hacinado albergue donde miles de personas pernoctan a la intemperiedesde hace semanas doblando la capacidad del mismo. Solo horas después de que las lluvias destrozaran el deportivo y tras varias protestas de los migrantes, se abrió el segundo portón tras colocar en él unas tablas para que pudieran cruzar sin mojarse.

Tras quedar prácticamente inhabitable, el Instituto Nacional de Migración, en coordinación con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, invitó a los migrantes a cambiar de lugar y trasladaron en varios buses a cerca de un millar de personas a un nuevo albergue, ubicado en el centro de eventos El Barretal en una zona muy alejada del centro, lo que generó que la mayoría se negara a mudarse por miedo a quedar aislada. Daisy Rodríguez es una de las migrantes que decidió quedarse en el deportivo junto a cuatro familiares durmiendo en el suelo, donde colocaron varias mantas que por la mañana estaban completamente mojadas. Únicamente unos plásticos les cubrieron de la intensa lluvia, por lo que este viernes decidió mudarse al nuevo albergue. «Sí, hemos pensado que podía pasarnos algo», asegura esta mujer de Honduras, que dejó en su país a cuatro hijos y que tiene la intención de pedir asilo en EEUU.

Pascual Martínez es otro hondureño que teme mudarse del deportivo Benito Juárez ya que, a su juicio, en el nuevo albergue «vamos a estar encerrados, ya que es como una cárcel», mientras que aquí, «uno puede salir a la calle a comprar algo para comer». Pese a que miembros de la Comisión Nacional de Derechos Humanos trataron de convencerles de que el nuevo lugar es mucho mejor, la mayoría de migrantes no les creyó y prefirió dormir bajo la lluvia, tal como hizo Fabiola Díaz, quien viaja sola con su hijo de dos años. No obstante, asegura que «si se van todos, tendremos que irnos adonde sea que vayan», teniendo en cuenta que la inundación del campamento fue «algo muy feo porque se mojaba mi casita, el niño, los colchones y las mantas«. Tras haber soportado temperaturas superiores a los 40 grados y ahora el frío y las fuertes lluvias, Díaz tiene muy claro que ella no quiere regresar a Honduras, sino que «quiero pasar a EEUU y entregarme a Migración». «Lo voy a lograr», concluye.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Honduras

Empresa privada recuerda calendario de descanso por Semana Santa y ajuste del feriado de abril

Tegucigalpa, Honduras. — El sector empresarial hondureño reiteró a la población y a los empleadores del país el calendario...
- Advertisement -spot_img

Más Noticias

- Advertisement -spot_img