El Mundo de Ahora

Centroamérica es la región con más homicidios en el mundo

El tráfico de drogas y las maras han convertido en Centroamérica en la zona del mundo con mayor número de muertes violentas, con una tasa de 25,9 homicidios por cada 100.000 habitantes, a poca distancia de Sudamérica, según un informe publicado este lunes por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

En el Estudio Mundial sobre el Homicidio de 2019 se destaca la disparidad entre los distintos países centroamericanos según su demografía, la solidez del Estado de derecho y los niveles de crimen organizado.

El Salvador es el país de la zona con más homicidios por habitante, 62,1 por cada 100.000, que es también el más alto de toda América. A El Salvador le siguen Honduras y Guatemala. El país con menos homicidios por habitante de Centroamérica es Nicaragua, con 8,3 muertes por cada 100.000.

Los principales motivos de esta situación, tanto en El Salvador como en Honduras y Guatemala, son el tráfico de drogas y la violencia relacionada con las maras.

«La proliferación de la violencia relacionada con las bandas, que afecta desproporcionadamente a los jóvenes, se ha convertido en un problema cada vez más grande en los países del Triángulo del Norte durante las últimas dos décadas», dice el informe.

En estas tres regiones el nivel de homicidios es muy superior entre los hombres, con una tasa entre ocho y 11 veces más que entre las mujeres. «Si la tasa de homicidios se mantuviera al nivel de 2016 durante los próximos 60 años, casi ocho de cada 100 hombres morirían como consecuencia de un homicidio», dice el informe, que revela que la violencia ha reducido en tres años la esperanza de vida de los hombres en algunos países centroamericanos.

En Sudamérica, la segunda región con más homicidios, Venezuela es el país con más muertes violentas, con casi 57 homicidios intencionados por cada 100.000 habitantes, seguido de Brasil, con 30,5.

En el año 2017, un total de 464.000 personas fueron víctimas de homicidios, más que todos los fallecidos en guerras en ese mismo año.

La ONU compara la cifra de 2017 con la de 1992 y concluye que, aunque el número de fallecidos ha subido un 17 %, se ha producido un descenso de la tasa de homicidios, es decir, del número de víctimas por cada 100.000 habitantes, debido al aumento de la población. Así, de los 7,2 homicidios por cada 100.000 habitantes de 1992, se pasó en 2017 a 6,1, disminuyendo, en términos generales, el riesgo de morir por esa causa.