La nota roja Noticia internacional

Nos es más fácil creer que esta violencia puede explicarse por los sistemas racistas, que por fallas morales de las personas.

OPINIÓN

A medida que continúan las protestas, nos veo una vez más, buscando argumentos fáciles.

Tratamos de pintar a los agentes involucrados como los monstruos perfectos, y a George Floyd como la víctima perfecta, porque nos es más fácil creer que esta violencia puede explicarse por las fallas morales de las personas, en lugar de por los sistemas racistas que permiten estos comportamientos en todo el país: sistemas que nosotros mismos habilitamos.

Así que, no nos resultó difícil condenar a Derek Chauvin, quien el viernes fue acusado de asesinato en tercer grado, después de que vimos en video cómo estrangulaba lentamente a Floyd, quien yacía esposado e indefenso en el suelo.

No podemos comprender una ira que justifica la destrucción de propiedades y negocios, decidimos que no puede justificarse describimos la violencia como sin sentido. Pedimos a los manifestantes que esperen a la investigación porque queremos creer que nuestro sistema judicial puede impartir justicia.

Sé que las familias que perdieron dinero y propiedades durante los disturbios en el centro de Los Ángeles y el distrito de Fairfax el pasado fin de semana no quieren leer esto. No puedo pensar en un objetivo menos merecedor de la violencia que las pequeñas empresas, ya agotadas de luchar contra las amenazas gemelas del coronavirus y la recesión impulsada por la cuarentena. Entiendo por qué ahora se preguntan: ”¿Por qué a mí?”.

Un sentimiento común que escucho es que los disturbios no son la respuesta. Pero la dolorosa verdad es que no se supone que lo sean. Las imágenes en las redes sociales se están convirtiendo en la forma principal en que intentamos entender incidentes como estos, y su poder como medio es tanto una bendición como una maldición. Nos ofrecen una muestra indiscutible de lo que está sucediendo, y los videos de los testigos han llamado la atención sobre problemas de injusticia racial que de otro modo serían ignorados y minimizados.

Habrá imágenes y videos más violentos para analizar e interpretar en los próximos días y semanas. Es importante pensar mucho sobre lo que revelan los clips de edificios en llamas, y sobre aquello que no muestran.

No representan a todos los manifestantes que intentan detener a los saqueadores, ni a las miles de personas que se manifestaron pacíficamente, ni a aquellos que se presentan al día siguiente para ayudar a barrer los cristales rotos y ofrecer un hombro para llorar.

No señalo esto para excusar la violencia, sino para prevenirla. Los fuegos que estamos viendo se encendieron con la fundación de nuestra nación, y no se extinguirán hasta que podamos entender por qué arden.