La captura y entrega de Manuel Alberto Coto Barrientos, acusado en El Salvador por un desfalco millonario, terminó en tragedia cuando el helicóptero en el que era trasladado se estrelló pocos minutos después de despegar. El incidente, que ocurrió la noche del domingo en Pasaquina, La Unión, El Salvador, dejó sin vida a todos los ocupantes de la aeronave, incluido el director de la Policía Nacional Civil salvadoreña, Mauricio Arriaza Chicas.
Coto Barrientos, exgerente de la cooperativa salvadoreña Cosovi, había sido capturado en Honduras el mismo día en que ocurrió el accidente. Las autoridades hondureñas, en cooperación con la Policía Nacional Civil de El Salvador, habían realizado la entrega formal del detenido en un punto fronterizo cercano a Choluteca. La operación, que fue coordinada bajo estrictas medidas de seguridad, pretendía trasladar al acusado a San Salvador para que enfrentara la justicia por su presunta participación en el desfalco de 35 millones de dólares.
La aeronave de la Fuerza Aérea Salvadoreña despegó de Choluteca de forma normal, pero a los pocos minutos de vuelo, se reportó el siniestro. Las autoridades salvadoreñas informaron que no hubo sobrevivientes. Además de Manuel Coto y Mauricio Arriaza Chicas, en el helicóptero también viajaban un camarógrafo y un periodista de la televisión local, quienes acompañaban la operación para documentar el traslado del detenido.
El accidente conmocionó tanto a las autoridades como a la ciudadanía salvadoreña. La figura del director Mauricio Arriaza Chicas, un líder clave en la lucha contra la delincuencia en El Salvador, se había ganado el respeto y reconocimiento de muchos por sus esfuerzos para mejorar la seguridad en el país. Su repentina muerte ha dejado un gran vacío en la Policía Nacional Civil, que ahora lamenta la pérdida de uno de sus más altos mandos.
Manuel Coto Barrientos, por su parte, era el centro de una investigación que había captado la atención pública debido a la magnitud del desfalco en la cooperativa Cosovi. Según los informes, el acusado aprovechó su posición como gerente general para apropiarse indebidamente de millones de dólares, afectando a cientos de asociados de la cooperativa. La alerta roja emitida por las autoridades salvadoreñas, en colaboración con Interpol, había permitido que Coto fuera capturado en la frontera entre Honduras y Nicaragua.
La caída del helicóptero no solo truncó la posibilidad de que Coto enfrentara a la justicia salvadoreña, sino que también dejó múltiples preguntas sin respuesta sobre las causas del accidente. La Fuerza Aérea Salvadoreña ha iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del siniestro. En un comunicado, se informó que no se descarta ninguna hipótesis, desde fallos técnicos hasta posibles condiciones climáticas adversas.
Este trágico evento marca un oscuro capítulo tanto para el sistema de justicia de El Salvador como para las familias de las víctimas. El país ahora enfrenta la doble pérdida de un alto funcionario y de un detenido clave en uno de los casos de corrupción más resonantes de los últimos años. A medida que avancen las investigaciones, se espera que se aclaren tanto las causas del accidente como las implicaciones de la repentina muerte de Manuel Coto, cuyo caso ya no podrá llegar a juicio.
Las autoridades salvadoreñas han prometido continuar con los esfuerzos para desentrañar los hechos detrás del desfalco en Cosovi, a pesar de la inesperada muerte del principal acusado.






