9 de agosto de 2025
La Asociación por la Democracia y los Derechos Humanos de Honduras (Asopodehu) encendió las alarmas este viernes al denunciar lo que calificó como un “plan siniestro” impulsado desde instancias gubernamentales para silenciar a la prensa nacional.
La directora de la organización, Dina Meza, sostuvo que el país atraviesa un momento crítico en materia de libertad de expresión y que la situación exige una respuesta urgente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Estamos en alerta máxima. Se está configurando un escenario de miedo para callar a la prensa”, advirtió Meza, quien señaló que el hostigamiento hacia comunicadores y medios no es aislado, sino parte de una estrategia sistemática que busca debilitar el periodismo independiente.
Según Asopodehu, los ataques van desde campañas de desprestigio y presiones judiciales hasta amenazas directas contra periodistas, lo que ha generado un clima de autocensura en varias redacciones del país. La organización insiste en que este patrón de intimidación podría desembocar en un deterioro acelerado del derecho a informar y ser informado.
Meza afirmó que el periodismo hondureño vive bajo “una nube de temor”, lo que limita la investigación de temas de interés público, especialmente aquellos relacionados con corrupción, abusos de poder y violaciones a los derechos humanos.
La denuncia fue remitida a la CIDH, a la que se le solicita actuar de manera inmediata para frenar la escalada de acciones contra la libertad de prensa. “No se trata solo de proteger a periodistas individuales, sino de garantizar que la sociedad hondureña no pierda su derecho fundamental a la información veraz y oportuna”, puntualizó la directora de Asopodehu.
OACNUDH pide frenar agresiones y estigmatización contra periodistas en Honduras

La OACNUDH enfatizó que, las declaraciones estigmatizantes frente a opiniones criticas o divergentes no solamente van en contravía de estas obligaciones, sino que restringen y limitan la libertad de opinión, elemento básico en una democracia.
En este contexto, diversas organizaciones nacionales e internacionales han comenzado a pronunciarse, pidiendo al Gobierno de Honduras que respete los tratados internacionales en materia de derechos humanos y que cese cualquier acción que pueda interpretarse como censura o persecución.
La situación, advierte Asopodehu, podría empeorar si no se adoptan medidas inmediatas para garantizar un entorno seguro y libre para el ejercicio del periodismo, considerado pilar esencial de la democracia.





