- La primera dama acudió a la celebración que se hizo en la residencia de Mar-a-Lago sobre el evento deportivo con un estilismo controvertido
La pareja presidencial lo vio todo desde su lujosa residencia y club social de Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida. Melania y Donald Trump no quisieron perderse el evento, aunque fuera a distancia, y acudieron supuestamente vestidos para la ocasión. El estilismo del magnate pasó bastante desapercibido en pro de la primera dama, que acaparó toda la atención con su bomber y sus tacones.
La eslovena se presentó a Mar-a-Lago con un conjunto aparentemente ‘sport’ -al menos visto desde lejos- una idea que se difuminaba a medida que uno se iba acercando. La prenda más llamativa -y polémica- fue una bomber de satén de seda con los colores de la bandera norteamericana.





