Aunque la pobreza puede ser una situación económica, también puede considerarse como una mentalidad. Entonces, si usted es de los que prefiere gastar en “el ahora” por satisfacción y placer, o porque “merece darse gustos, porque usted trabaja mucho”, puede ser parte de este grupo.
Sin embargo, puede que usted esté equivocado y su cabeza sea la que constantemente le insinúe que usted es pobre, que sus problemas financieros no tienen solución y que, “como no hay nada qué hacer”, simplemente sea mejor por adoptar una filosofía de vida al estilo “es mejor disfrutar mientras que se pueda”.
Así, dese cuenta que los comportamientos de un pobre radica en su mentalidad, pues son personas que se encierran en un su zona de confort, en la que la gente que los rodea piensa igual. Suelen aconsejar sobre cómo alcanzar el éxito, pero ellos no han hecho nada por ellos mismos, no han vivido ni siquiera la experiencia, además de que son incapaces de arrancar solos, siempre tienen ideas, pero nunca tienen el tiempo. Usualmente, se consideran víctimas, por haber “Nacido pobres”, se quedan en el problema y no en la solución; Les mata pensar en la inversión y en los resultados a largo plazo. Entonces, si usted es de quienes hacen este tipo de comportamientos, es momento de reflexionar y cambiar esos hábitos que le conducen directo a la pobreza.





