Según estimaciones, la deportación de los trabajadores protegidos por el TPS supondrá la pérdida de miles de millones de dólares del Producto Interno Bruto.
El gobierno de Donald Trump anunció que cerca de 57,000 hondureños en Estados Unidos tienen hasta el 5 de enero de 2020 para regular su situación o abandonar el país. Son los receptores del programa TPS, un permiso temporal que permite residir en Estados Unidos a personas que huyen de catástrofes.

¿Dónde viven?
Según un estudio del Center for Migration Studies, Texas es el estado en el que más hondureños con TPS viven (8,500). Le siguen Florida (7,800), Carolina del Norte (6,200) y California (5,900).
Se concentran, sobre todo, en las áreas metropolitanas de Nueva York, Miami, Houston, Washington D.C. y Los Ángeles
¿En qué trabajan?
El 85% de los receptores del TPS tiene un empleo y casi uno de cada cinco trabaja por su propia cuenta. Su salario medio anual ronda los $24,000.
La mayoría de los hondureños protegidos bajo el programa TPS trabaja en el sector de la construcción, al que le siguen aquellos que trabajan cuidando niños y como paisajistas.
¿Cuánto contribuyen a la economía?
Varios estudios destacan el impacto negativo en la economía estadounidense que puede tener la deportación de los hondureños bajo el programa TPS.Según el Center for American Progress y el Immigrant Legal Resource Center, el impacto podría suponer:
Educación y salud
Más de 830,000 hondureños en EEUU
Los hondureños son la octava comunidad hispana más grande en Estados Unidos, y suponen menos del 2% de todos los hispanos en el país. El 63% de quienes se definen como hondureños en Estados Unidos han nacido en el extranjero.





