Según Trump, el acuerdo concedió al régimen iraní «muchos miles de millones de dólares, algunos de ellos en efectivo, lo que constituye una gran vergüenza para mí como ciudadano y para todos los ciudadanos de los Estados Unidos». Tras insistir en que el acuerdo estaba viciado en su base, explicó que existen pruebas de que sus «promesas eran mentira».
«La acción de hoy envía un mensaje crítico, dijo, «Estados Unidos ya no hace amenazas vacías. Cuando hago promesas, las mantengo». Trump anunció que trabajaría con los aliados en busca de una solución «real, integral y duradera». Incluidos «intentos de eliminar la amenaza del programa de misiles balísticos de Irán, detener sus actividades terroristas en todo el mundo y bloquear su amenazadora actividad en todo el Medio Oriente. Mientras tanto, las duras sanciones entran plenamente en vigor. Si el régimen continúa con sus aspiraciones nucleares tendrá mayores problemas que nunca».





