TEGUCIGALPA.- De acuerdo a la La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), un vaciado telefónico arrojo resultados incriminadores en contra de David Castillo Mejía, expresidente de la Empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA).
Fragmentos de llamadas y algunos mensajes entre David Castillo y Geovanny Bustillo, un exmilitar, demuestran que estos dos negociaron el asesinato de la ambientalista Berta Cáceres. 500,000 lempiras fue el precio acordado por acabar con su vida.
El enjuiciado, de profesión ingeniero eléctrico, era la cabeza de DESA, en el momento que la defensora de los indígenas Berta Cáceres, fue asesinada el 3 de marzo de 2016 en su vivienda en la Residencial El Líbano de la Esperanza, Intibucá.
A pesar de que la audiencia preliminar fue suspendida en fecha 05 de febrero de 2019, debido a un escrito con el que los defensores privados solicitaron su reprogramación, el Ministerio Público se encuentra listo para el día de mañana escuchar la contestación de cargos de la otra parte procesal.
De acuerdo con la investigación efectuada por agentes asignados al Departamento de Delitos Contra la Vida de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), Castillo Mejía fue el encargado de proporcionar la logística y otros recursos a uno de los autores materiales ya condenado por el crimen de la ambientalista.
Cabe destacar que el equipo de investigación de la ATIC, mediante labores de inteligencia y pruebas técnicas científicas pudo vincular al procesado en el crimen de Cáceres Flores.





