No le temen al COVID-19, ni a contagiar a sus familias.
De cara a la muerte, con mascarillas que usan como babero, barba postiza, vincha, collar, entre otros usos, cientos de hondureños desafían al COVID-19 y a las autoridades, pues no le temen ni al virus ni a la Ley de Uso Obligatorio de Mascarillas, aprobada en el Congreso Nacional el 21 de mayo del 2020.
Supuestamente, cada ciudadano irresponsable que en plena pandemia se dé el lujo de salir a las calles sin mascarilla, o portándola de la forma incorrecta, sería sancionado con 200 lempiras de multa o seis horas de trabajo comunitario.
¿Cuándo iniciarán los operativos para verificar el cumplimiento obligatorio del uso de la mascarilla?, se preguntan aquellos ciudadanos que se esfuerzan cada día por cumplir con las medidas de bioseguridad, al valorar su vida y la de los suyos.





