Sin venganza ni populismo, la virtual presidenta, Xiomara Castro, debe conformar un gobierno de integración, inclusivo, cumpliendo las principales demandas de la gente y rechazando el camino de su esposo, el expresidente Manuel Zelaya, cuando dirigió el país, consideraron analistas de la realidad nacional.
Ahora hay que ver hacia adelante, qué pasa, digo, por ejemplo, ojalá que no tengamos otro golpe de Estado, porque el gobierno de la ahora presidenta Xiomara Castro puede ser que repita los sucesos del gobierno de su esposo en términos de generar en el país una situación complicada y por eso se requiere mucha prudencia y madurez.

También se exige al Foro de Sao Paulo, al que pertenece Libre, el partido de Castro, de no meter las manos en los asuntos internos de Honduras si queremos tener democracia”.
El abogado y analista Raúl Pineda Alvarado expuso que ahora “la preocupación es saber qué tipo de gobierno va hacer doña Xiomara, qué tipo de izquierda. Creo que no hay que buscar populismo y su trabajo debe ser reducir la corrupción a su mínima expresión”.
El sociólogo Miguel Cálix consideró que “las elecciones del domingo deben ser un mensaje con aires de cambio después del desgaste de un partido de 12 años en el poder, la gente ha sacado su músculo y ha sacado a muchos diputados y alcaldes que tampoco han respondido a las demandas populares. Libre debe entender que los votantes no solo son de su militancia, sino jóvenes y hasta nacionalistas castigando a su partido por tantos errores cometidos en todo este tiempo”.
El sociólogo Julio Navarro analizó: “Sucedió que la gente se cansó de los partidos que se han apoderado de los partidos tradicionales. Los jóvenes han dicho que quieren un cambio. En ese sentido, las exigencias y las esperanzas son enormes para el nuevo gobierno. No será fácil gobernar comenzando por restituir la institucionalidad. Hay esperanzas y exigencias enormes al nuevo gobierno, no se está para gobernar como partido, sino para restituir la institucionalidad”.
Estos resultados deben ser leídos con mucho cuidado por el nuevo gobierno, porque el electorado no le pertenece a nadie, hoy está con uno y mañana con otros. Ahora la preocupación es qué tipo de gobierno va hacer doña Xiomara, qué tipo de izquierda. No hay que buscar populismo y su trabajo es reducir la corrupción a su mínima expresión”.





