La carpa móvil que le costó 5.5 millones de lempiras al Gobierno ha estado abandonada por más de dos meses, por lo que personal de Copeco hará el desmantelamiento para, según las autoridades, hacerle trabajos de mantenimiento.
Desde el principio diversos sectores cuestionaron la compra de lo que debió ser un hospital móvil, pero fue catalogada como una carpa de las que usan en otros países como clínicas improvisadas de guerra.
Servía de triaje en Villanueva, para que pacientes con covid-19 fueran estabilizados, pero nunca dio funcionamiento de clínica.
El millonario “triaje” comparado por hondureños con carpas de circo está abandonado, rodeado de monte y custodiado por seguridad pagada por la alcaldía.





