Como un “comando asesino” entrenado y especializado en ejecutar muertes múltiples fue catalogado el grupo de criminales que ejecutaron al hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa, Said Lobo Bonilla, y tres amigos del joven.
De los ejecutores se supo ayer que anteriormente perpetraron otras masacres en otros puntos del país, siendo considerados especialistas en ejecutar ese tipo de “pegadas” o muertes múltiples.
Se supo que uno de los capturados se hacía pasar como agente de la Policía Nacional, siendo identificado como Janssen Velásquez, detenido el sábado anterior en la colonia Las Colinas de la capital.
De acuerdo con las primeras versiones de la autoridad, Velázquez intentó ingresar a la institución policial en varias ocasiones, sin embargo, no pudo entrar por sospechas de andar en actividades delincuenciales.





