La coordinadora de la Defensoría de la Mujer del Conadeh, Aurora Rueda, calificó de “alarmante” la situación en el país a vista y paciencia de las autoridades.
Son tan alarmantes los crímenes, tanto por la saña bajo la cual se cometen como por el alto índice de impunidad que ronda el 95 por ciento y que es el abono para que se registren mayores actos de violencia contra las mujeres en los diferentes contextos donde ellas se desarrollan, apuntó.
Recordó no solo la obligación del Estado hondureño de garantizarles a las mujeres una vida libre de violencia, sino que la responsabilidad de las autoridades para que actúen con la debida diligencia y que las mujeres tengan un acceso adecuado a la justicia.
Los agresores se sienten con “luz verde”, que tienen el derecho para seguir agrediendo y maltratando a las mujeres al ver que sus casos ni siquiera son judicializados, señaló.
Comentó que, de los pocos casos que son judicializados, la mayoría están en procesos de investigación y muchos ni siquiera llegan a obtener condena. Rueda también cuestionó que el Estado hondureño ni siquiera está respondiendo con casas refugios para que las mujeres puedan llegar con sus hijos menores y apartarse de ese ambiente de violencia.
Se estima que el país apenas cuenta con ocho casas refugios a nivel nacional, sin embargo, lo recomendable es que existan en cada uno de los municipios del país.





